Lugares que amábamos y ya no existen

Bajar a comprar el pan y, en el camino, saludar al de la peluquería, al de la frutería, al de la lavandería. Pedirles fiado, que le dieran ñapa, que la mamá le regalara las vueltas… Cosas que ya no se ven en los barrios de hoy.

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